En diciembre de 2013, la Sala III de la Cámara Federal de Casación Penal confirmó las condenas a prisión perpetua de cinco integrantes del Destacamento de Inteligencia 121 del Ejército (Guerrieri, Fariña, Amelong, Pagano y Costanzo) por crímenes de lesa humanidad cometidos en Rosario. El grupo de tareas operó bajo un plan sistemático en diversos centros clandestinos de detención como "La Calamita", "Quinta de Funes" e "La Intermedia", donde 29 víctimas fueron sometidas a privaciones de la libertad y tormentos agravados, resultando en 16 homicidios en los casos donde se acreditó el fallecimiento o desaparición forzada. El fallo ratificó además que las penas deben cumplirse en cárceles comunes y rechazó los planteos de prescripción e inconstitucionalidad de la prisión perpetua interpuestos por las defensas.