Entre el 24 y 25 de septiembre de 2016, seis efectivos de la Prefectura Naval Argentina detuvieron ilegalmente a dos jóvenes (uno de 15 y el otro de 18 años) en la Villa 21-24. Los trasladaron a un descampado a orillas del Riachuelo, donde los golpearon brutalmente con tonfas, los amenazaron con armas de fuego y un cuchillo, y realizaron simulacros de ejecución. El tribunal condenó a los seis imputados a penas de entre 8 y 10 años de prisión por tortura, privación ilegal de la libertad y robo agravado.