Resumen: Entre el 2 y 3 de julio de 2007, en la Unidad 2 de Devoto, agentes penitenciarios sometieron a golpes e insultos ("bienvenida") a tres internos al ingresar al penal. El jefe de turno Barresi presenció y avaló la golpiza sin impedirla. Casación revocó la absolución previa y condenó a Barresi a dos años y seis meses de prisión en suspenso e inhabilitación por cinco años.
Aplicación de estándares internacionales (Corte IDH casos Bulacio, Bueno Alves)