Entre 1976 y 1977, en la provincia de Santa Fe, diversos agentes policiales y el funcionario judicial Víctor Brusa participaron en un plan sistemático de represión contra civiles. Las víctimas fueron secuestradas y sometidas a tormentos físicos y psíquicos en centros clandestinos de detención como la Comisaría Cuarta y "La Casita", incluyendo simulacros de fusilamiento y aplicación de picana eléctrica. La Cámara Federal de Casación Penal confirmó las condenas de hasta 23 años de prisión por delitos de lesa humanidad para los imputados Brusa, Aebi, Facino, Colombini y Ramos Campagnolo.