El 04-02-2011, en el Complejo Carcelario N° 1 de Córdoba, los agentes penitenciarios W. C., A. B. y N. M. trasladaron a los internos M. y C. A. R. al patio de aislamiento tras una negativa de estos a firmar sanciones disciplinarias por rotura de perillas. Allí, los funcionarios les propinaron golpes de puño y patadas mientras se encontraban esposados, causándoles múltiples hematomas y edemas constatados por médicos de la institución y de la Procuración Penitenciaria. El tribunal rechazó el recurso de casación de la defensa y confirmó la condena de tres años de prisión en suspenso y seis años de inhabilitación especial para los tres imputados.