Resumen: Juan Carlos Bayarri fue detenido en 1991 por la Policía Federal, incomunicado y sometido a torturas físicas y psíquicas para obtener una confesión. Permaneció en prisión preventiva casi 13 años. La Corte IDH declaró la responsabilidad de Argentina por la tortura y la falta de investigación diligente de los hechos.