Resumen: Winston Caesar fue condenado a 20 años de prisión y a recibir castigo corporal (azotes con varas) por el delito de violación. Sufrió la ejecución de la pena tras años de espera en condiciones de detención inhumanas. La Corte dictaminó que el castigo corporal y las condiciones de reclusión constituyen tortura y trato inhumano. Se declaró la responsabilidad del Estado por la demora procesal y la vigencia de leyes que permiten penas crueles.