Entre la noche del 6 y la madrugada del 7 de octubre de 2014, en Rosario, provincia de Santa Fe, Franco Ezequiel Casco fue detenido por agentes de la Comisaría 7ma de la Policía Provincial. La víctima fue sometida a torturas físicas en la dependencia y posteriormente desaparecida; su cadáver fue hallado en el río Paraná semanas después. La Cámara Federal de Rosario confirmó el procesamiento con prisión preventiva de diez agentes como coautores de desaparición forzada y torturas seguidas de muerte, mientras que dictó falta de mérito para otros agentes cuya participación directa no fue acreditada en esta instancia.