Resumen: El 27 de abril de 2007, en la Unidad 9 de Neuquén, el agente penitenciario Leiva separó de una fila al interno Agripinio Rubio por no estar afeitado. En un pasillo fuera de la vista de otros, le propinó golpes de puño y rodillazos, causándole lesiones traumáticas en la región lumbar. Se condenó a Leiva a un año y seis meses de prisión condicional e inhabilitación. Raúl Colipi fue absuelto por falta de acusación fiscal.