Resumen: La Corte Suprema de Justicia de la Nación resolvió, en Buenos Aires, el 10 de diciembre de 1981, un recurso vinculado con una condena por robo fundada en una confesión extrajudicial obtenida mediante apremios ilegales. De la sentencia surge que el imputado presentaba lesiones y que la coacción física fue considerada decisiva para la investigación policial y para la valoración probatoria efectuada por el tribunal anterior. La decisión final declaró mal denegado el recurso extraordinario, revocó la sentencia apelada en cuanto fue objeto del recurso y ordenó dictar un nuevo pronunciamiento conforme a derecho.