Resumen: El 26 de febrero de 1996, en la localidad de Villa Ballester, el sargento de la policía provincial Juan Carlos Sosa detuvo a tres personas y les exigió dinero para no trasladarlas a la seccional. Ante la negativa, las víctimas fueron llevadas a la Comisaría de San Martín Segunda, donde Sosa las obligó a desnudarse mientras eran filmadas y fotografiadas de forma humillante. La Cámara de Casación confirmó la condena de Sosa a cuatro años de prisión por los delitos de concusión, vejaciones y falsedad ideológica.