Resumen: En mayo de 2014, el tribunal condenó a los agentes penitenciarios H. M. A. y J. R. R. a 8 años de prisión por torturas contra un interno en la Unidad 28. En agosto de 2010, los imputados desnudaron y golpearon a la víctima bajo pretexto de una requisa. Posteriormente, el detenido fue mantenido desnudo y esposado en una celda de aislamiento durante dos horas en invierno y se constataron numerosas lesiones, entre ellas desgarro del esfinter anal producido por un objeto rigido.